Celebrando la fiesta de la Virgen del Carmen en Cusco



Una de las cosas que caracteriza al Perú es el fervor de su gente, expresado en festividades que transmiten el sentimiento de los pobladores y una magia muy especial que invade a quienes participan de ellas.

Cada mes de julio la provincia cusqueña de Paucartambo se viste de gala para celebrar la fiesta de la Virgen del Carmen o Carmelo, patrona del Ejército de los Andes, liderado por el libertador argentino Don José de San Martín en la guerra de independencia contra la corona española.

Este culto tiene su origen en la aparición que la Virgen hiciera en el siglo XIII durante Pentecostés a un grupo de fieles que en el Monte Carmelo, hoy perteneciente a Israel. Según se cuenta en la tradición católica, la promesa de la Virgen fue llevar directamente al cielo a todas las personas que portaran siempre el escapulario con su imagen, por lo que en sus pinturas y esculturas aparece con dicho objeto en el cuello.



En honor de la Virgen

La provincia de Paucartambo se ubica a 4300 metros de altura, a cien kilómetros de la ciudad del Cusco. Entre el 7 y 18 de julio tiene lugar en el poblado del mismo nombre la fiesta de la Virgen del Carmen, cuyos día centra es el 16 de julio.

La noche previa (15 de julio) se da el “qonoy” o fogata, en la cual los chunchos -danzantes con máscaras en forma de rostro de animal con gesto malévolo- recrean el purgatorio con movimientos pícaros y algunas acrobacias.

Alrededor de las diez, los músicos tocan la “Serenata a la Virgen”, que se compone de varias melodías alegres, entre ellas, el “Punchaynikipi” (“tu onomástico”), que dura hasta el amanecer del 16 de julio.

A las 5 de la mañana de ese día se realiza la “Misa de Aurora” para bendecir la celebración y alrededor de las 10 de la mañana se da lugar a la “Misa de Fiesta”, con conmovedoras melodías que ceden paso a la comparsa por las calles y plazas de la provincia. El día cierra festejos con una gran procesión que inicia a las 3 de la tarde hasta las primeras horas de la noche.



El día 17, conocido como el de “bendición y guerrilla”, se realiza otra misa luego de la cual hay una comparsa de romería para ir al cementerio a visitar las tumbas de los danzantes que ya murieron. El día 18 culminan las celebraciones cuando se coloca a la Virgen en el bautismerio del templo y los pobladores reciben su bendición.

El tour a la Fiesta

Para ser parte de esta hermosa celebración podemos contratar los servicios de agencias como InfoHub, que organiza viajes de dos días -sujetos a ampliación- para apreciar todo el itinerario de las fechas centrales (15 y 16 de julio). Estos también incluyen la compra de pasajes (boletos de avión desde Lima a Cusco), el recojo en el aeropuerto, el transporte ida y vuelta a Paucartambo, la explicación de una guía, el hospedaje en el hotel de preferencia y la alimentación.

La estadía

Uno de los alojamientos de la ciudad del Cusco es el Hotel Monasterio (Calle Palacio 136, Plazoleta Nazarenas), a diez minutos del aeropuerto y a dos cuadras de la Plaza de Armas. El recinto -construido en el antiguo Seminario de San Antonio Abad y calificado con cinco estrellas- ofrece a sus huéspedes los servicios de fax, internet, sala de estar con chimenea, caja de seguridad, bar y restaurantes en la plaza del hotel.

En el restaurante Tupay del Hotel Monasterio se pueden degustar los más deliciosos platillos típicos cusqueños, entre los que se encuentran el Adobo de Cerdo, el Tamal  hecho a base de maíz seco, la Saralawa (sopa de maíz fresco, habas y ají amarillo), el Chuño Cola (sopa de carne con arroz, garbanzos y chuño) y la infaltable Pachamanca.

No olvidar

Para disfrutar al máximo de la fiesta de la Virgen del Carmen no olvidemos llevar cámara fotográfica, un poco de efectivo para comprar bebidas durante el itinerario, así como lentes de sol, protector solar, chalina, guantes y una casaca abrigadora.

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